En 2023, apenas la mitad del tráfico de Internet será de humanos. El otro 47% pertenece a bots, lo que afecta de lleno y de forma preocupante a la industria publicitaria. El fraude publicitario ha alcanzado niveles alarmantes en los últimos años y con el creciente uso de smartphones, esta amenaza se ha vuelto aún más desafiante en la industria móvil. 

El fraude publicitario adopta diversas formas, desde impresiones falsas y clics robados, hasta la manipulación de métricas y la generación de tráfico no válido. Estas prácticas fraudulentas no solo afectan a los anunciantes, sino también a los editores y a los usuarios finales. Las marcas invierten grandes sumas de dinero en publicidad digital con el objetivo de llegar a su público y generar conversiones. Pero se encuentran con que gran parte de su inversión se desperdicia en interacciones falsas o inexistentes.

Además del impacto económico, el fraude publicitario socava la confianza de los anunciantes y debilita la credibilidad de la industria publicitaria en su conjunto. Los anunciantes se enfrentan a la difícil tarea de discernir entre audiencias reales y bots, lo que dificulta la medición precisa del retorno de la inversión y la evaluación del rendimiento de las campañas publicitarias.

En este contexto, es crucial que la industria publicitaria se adapte y tome medidas efectivas para combatir el fraude. Y el primer paso para combatirlo es tomar conciencia de su existencia. Por eso, en este artículo exploraremos en profundidad el estado actual del fraude publicitario en 2023 y su impacto en la industria móvil.

Estadísticas clave del fraude publicitario

  • El coste del fraude publicitario digital en 2022 fue de 81 mil millones de dólares y se prevé que ascienda a 100 mil millones en 2023 (Statista).
  • Según Imperva, casi la mitad del tráfico (47,7%) de Internet en 2022 provenía de bots.
  • América Latina registró la mayor tasa de fraude (1,5%), seguido de EMEA (Europa, Oriente Medio y África), cuya tasa de fraude se situó en el 1,2 % (Statista).
  • Estados Unidos representa el mercado donde más pérdidas económicas se registran por fraude publicitario en todo el mundo, seguido de China y Reino Unido (Statista). 
  • En 2019, cerca del 20% de las impresiones de anuncios servidas de forma programática en Estados Unidos fueron fraudulentas (Statista). 
  • La tasa de fraude de instalación en apps en todo el mundo fue del 7% para iOS y del 12% para Android (Statista).
  • La tasa de fraude in-app (CPA) fue del 11% en Android y del 13% en iOS (Statista).
  • Tendencia: los estafadores han puesto el ojo en los altos volúmenes de usuarios móviles, aumentando su presencia en Mobile Safari y Mobile Chrome (Imperva).

Fuente: Statista.

¿Qué supone el fraude publicitario en la industria móvil?

Los estafadores están aprovechando la popularidad de los dispositivos móviles y la mayor privacidad que estos ofrecen, aumentando significativamente su presencia en ellos. Según los últimos datos ofrecidos por Statista, la tasa de fraude de instalación en apps en todo el mundo fue del 7% para iOS y del 12% para las aplicaciones Android.

En 2022, Apple detuvo más de dos mil millones de dólares en transacciones fraudulentas. De hecho, las aplicaciones iOS registraron una mayor tasa de fraude posterior a la atribución, con un alarmante 20%. En cuanto a los fraudes in-app, dirigidos al coste por acción (CPA), registraron una tasa del 11% en Android y del 13% en iOS, respectivamente.

Asimismo, una de las técnicas más utilizadas por los bots maliciosos  en la actualidad es ocultar su verdadera identidad haciéndose pasar por usuarios legítimos, presentándose como un navegador web o móvil popular. Esto, sumado a la mayor privacidad ofrecida para los usuarios en navegadores móviles como Mobile Safari, ha hecho que los estafadores aumenten su presencia en ellos. Según Imperva, una quinta parte (20,2%) del tráfico de bots se autodeclaró como este navegador, suponiendo un gran salto desde 2020, cuando suponía un 11,8%. 

Fuente: Statista.

Conclusiones

  • El fraude publicitario en 2023 representa un desafío alarmante para la industria digital.
  • La transparencia y colaboración entre actores de la industria son fundamentales para construir un entorno publicitario confiable.
  • La necesidad de contar con una herramienta antifraude se vuelve cada vez más crucial para asegurar campañas de marketing efectivas.
  • Las prácticas fraudulentas cada vez son más sotisficadas e incluyen impresiones falsas, clics robados e instalaciones y eventos in-app falsos.
  • Las pérdidas económicas y la pérdida de confianza son las grandes consecuencias del fraude publicitario.
  • La industria móvil es especialmente vulnerable, con tasas de fraude en apps y navegadores móviles en aumento.
  • Combatir el fraude publicitario es una responsabilidad compartida para un futuro publicitario sostenible.